Cago en... ¡La mierda!

Escrito por Roque | En | Escrito el domingo, enero 10, 2010

Tener una mascota ha sido algo que ha existido casi desde el comienzo de la humanidad, y yo lo respeto, es más yo siempre quise tener un perro. Estos animales, como cualquier otro tienen necesidades de muchos tipos: comer, dormir, jugar y otras que describirlas de forma gráfica sería muy desagradable especialmente para los que acaban de ingerir algún tipo de alimento.



Hasta aqui todo bien. Nada de esto tendría que ser un problema para nadie, el problema se produce cuando al dueño le resulta bonito ver como su perrito planta un pino y no se precupa de recogerlo. Esto puede parecer una tonteria y probablemente una mayoría pensareis: “Bueno, por un chorzo no nos vamos a cagar en todos los familiares del propietario de este agradable animalito”. Eso está muy bien, pero no os engañeis, encontraros con esta clase de regalitos por la calle puede arruinar un día que de buenas a primeras parecía ir de lujo.

Tú te levantas un día tranquilamente, desayunas, te lavas la cara y tus incisivos y sales a la calle ( previamente te vistes, porque de momento, si vas desnudo te pueden meter un puro, en el buen sentido de la expresión, por exhibicionismo). Estás feliz. Hoy vas a cobrar un boleto del Euromillón. Andas con soltura, decisión y entusiasmo y derepente…¡plof! Piensas: “No puede ser una mierda porque la noto en el tobillo”, decides bajar la cabeza lentamente y descubres, con sorpresa y asco (mucho asco), que en realidad si que es una cagada, una señora cagada. Te dispones a sacar el pie, probablemente te cueste dos o más intentos ya que ya estaba empezando a solidificarse, y luego lo único en lo que piensas al darle la vuelta a tu pie es en porque cojones hacen los zapatos con tantísimas rendijas. Si le preguntas a un fabricante probablemente te contestará: “Es por el tema del deslizamiento y tal” y tú pensaras: “¡Joder! pues ponle tacos hijo de Dios”.

Tras hacer el descubrimiento de tus playeros, con rendijas, comienzas a rebuscar en tus bolsillos algo con que limpiar el pastel. Derepente, y con gran alegría encuentras un papelito. Comienzas a retirar el pesado material solido de la planta del pie, aprovechando al máximo cada esquinita del mismo y finalmente lo tiras a la papelera.

Continuas tu camino, alegre de nuevo de haberte desecho de esa gigantesca mierda y finalmente llegas al lugar donde vas a cobrar tu boleto. Buscas en los bolsillos, pero no está y te pones a pensar donde narices lo habrás metido. Sigues rebuscando, cuando derepente una luz ilumina tu cabeza, y entonces es cuando te das cuenta que el papelito que habías usado para librarte de aquel residuo tenía numeritos y entonces, señoras y señores es cuando te cagas en el propietario del perro, en el perro, en todos los perros y en todo lo que se puede cagar un ser. Seguramente gritarás de rabia y volveras a donde está la mierda (ya que la basura ya había sido recogida). Te pondrás a saltar encima de la misma lo que producirá salpicaduras muy desagradables. Cuando por fin hayas descargado tu ira te arrepentirás inmediatamente y volverás a tu casa apesadumbrado.

Asi que finalizo diciendo por favor señores/as recojan la mierda de sus perros que no cuesta tanto…

Comentarios (0)

Publicar un comentario en la entrada





Blogete
¿Quieres poner un enlace como este en tu página?