La educación.
Escrito por Iván | En Otros | Escrito el martes, diciembre 21, 2010
Hay dos tipos de personas, las civilizadas y las que están "desarrollando su capacidad para comportarse cívicamente". Esto nos lleva a encontrarnos frente a dos situaciones, la primera es relacionarse con las personas civilizadas, y la segunda intentarlo con las que carecen de modales. ¿Y qué mejor sitio para estudiar esto que un edificio de viviendas? Ahí donde la convivencia vecinal es diaria, puesto que, a no ser que uno esté encerrado en su casa todo el tiempo, relacionarse con los vecinos es inevitable.
Una de las cosas más desagradables al empezar un día laboral es encontrarse a un vecino que, al darle los buenos días te responde con un simple << hola >>, seco y de mala gana, pero aún peor es que ni te conteste, entonces llega el momento en el que uno se arrepiente de haber deseado buenos días a dicho vecino y quiere volver hacia atrás en el tiempo para desearle el peor día de su vida, a ver si así entra en cólera, replica y uno puede decirle "Ah, ahora si que me habla, ¿Eh?". Como todo en la vida, esto tiene extremos y uno de los extremos de la mala educación es que al llegar a un establecimiento donde una persona es la cliente y por lo tanto paga un servicio, sea bueno o malo, es que quien te atienda lo haga de mala gana, sin educación alguna y que para colmo esté cobrando por darte ese pésimo servicio.
Vivir en sociedad implica ser sociable, si un sentimiento asocial nos invade, mejor quedémonos en casa hasta que se nos pase o marginémonos de la sociedad, pero no tratemos a personas que nisiquiera conocemos de una forma incívica.
Una de las cosas más desagradables al empezar un día laboral es encontrarse a un vecino que, al darle los buenos días te responde con un simple << hola >>, seco y de mala gana, pero aún peor es que ni te conteste, entonces llega el momento en el que uno se arrepiente de haber deseado buenos días a dicho vecino y quiere volver hacia atrás en el tiempo para desearle el peor día de su vida, a ver si así entra en cólera, replica y uno puede decirle "Ah, ahora si que me habla, ¿Eh?". Como todo en la vida, esto tiene extremos y uno de los extremos de la mala educación es que al llegar a un establecimiento donde una persona es la cliente y por lo tanto paga un servicio, sea bueno o malo, es que quien te atienda lo haga de mala gana, sin educación alguna y que para colmo esté cobrando por darte ese pésimo servicio.
Vivir en sociedad implica ser sociable, si un sentimiento asocial nos invade, mejor quedémonos en casa hasta que se nos pase o marginémonos de la sociedad, pero no tratemos a personas que nisiquiera conocemos de una forma incívica.





































Más de uno debería aprenderse esta mini-reflexión xD Incluso yo a veces, que dejo que los "malos días" se apoderen de mi, y hago mala cara a mis semejantes :)